¡¡Holahola!! Pues así, casi sin querer, estamos a puntito de plantarnos en diciembre!! Muy fuerte esto.
Supongo que algunos os preguntaréis cómo ha sido este inicio de temporada, aunque, en principio, siendo el segundo año, no tendría por qué haber mucho cambio, ¿no? Pues no!! Esto ha resultado ser muy, pero que muy diferente. ¿Mejor? Pues no sé yo, déjame contarte.
Unos meses antes de volver a Rovaniemi recibí un email de nuestra jefa proponiéndome ser supervisora en la siguiente temporada. La primera respuesta fue: “¿Seguro? ¿Tú crees que yo valgo?”. Y lo siguiente, con mi nueva valentía adquirida después de una temporada viviendo en Finlandia (muy, pero que muy lejos de mi zona de confort), fue: “Vale, cuenta conmigo!!”. Pensando que sería más o menos como el año pasado, pero siendo algunos días supervisora. Además, estaba mi supervisor favorito, con el que el año pasado hubo mucho feeling y sería un gran apoyo, y mi jefa siempre cerca, a la que ya conocía y también congeniamos mucho. Así que todo pintaba un poco diferente, pero aquí hemos venido a jugar. Entonces, un mes antes de volver, nos escribe nuestro supervisor favorito y nos cuenta que se va de Finlandia, que vuelve a su país por un tiempo, así que no estará la siguiente temporada!! ¡Nooooooooooo! Bajón total cuando lo leemos, pero felices si él es feliz (más o menos😅). Pero me digo: ¡¡No pasa nada, Ana, sigue estando nuestra jefa, ella es la que te va a ‘entrenar’ para el nuevo puesto, te conoce y os lleváis bien, te abrazó por lo menos dos veces la temporada pasada!! ¿Qué puede salir mal?.
Bueno, pues así llegamos a Rovaniemi, directas al cleaning center (no por ganas de trabajar, sino porque ahí nos tenían que dar las llaves de nuestro nuevo hogar), con los nervios de ver a quién nos encontrábamos y si podríamos decir algo más que hello después de estos meses de vacaciones. Allí nos encontramos a un par de compañeras, hubo chillidos de sorpresa y abrazos de bienvenida; solo de una de ellas, pero 50% me parece un porcentaje altísimo. En este caso, el otro 50 nos tiene cariñete, pero lo demuestra con una sonrisa, nos parece suficiente. El caso es que nos dieron las llaves de nuestro barracón (¡Sisi, un barracón para nosotras! Este año no compartimos apartamento, oleeeeee!!🥳) y nos fuimos sin ver a nuestra jefa porque en ese momento no estaba ahí, y conociendo a una nueva compañera que iba a ser supervisora también, finlandesa ella, muy rubia y bastante tímida en este primer encuentro… vamos, finlandesa! Al día siguiente, mientras dábamos un paseo, nos encontramos con esta nueva compañera y nos dijo (quizá en otro tono) algo que venía a ser: “Chicas, que me ha dicho vuestra jefa que no habéis pasado a verla… anda, id para allí, que tiene ganas de veros”. Y allá que fuimos! Súper alegría mutua de vernos, abrazos varios, sonrisas, preguntas sobre nuestro viaje y luego silencio… mirarnos y silencio… ¡¡¡¡Welcome to Finland!!!!😁😂
También pudimos ir a dar una sorpresa a nuestra querida Svitlana (Svetia o Stevia, ya tú sabes!) que estaba limpiando un barracón y fuimos a verla. Qué alegría, qué bonica ella y qué superenfado cuando le dijimos que íbamos a vivir en un barracón y no con ella. A ver quién le explicaba que éramos nosotras las que lo habíamos pedido!! Que nos encantó vivir con ella, pero cuando tienes la oportunidad de vivir en un sitio donde no tienes que cerrar con pestillo cada vez que vas a hacer pis, pues la coges!!
Estuvimos una semana por aquí antes de trabajar. Fue como volver a “casa”, ¡cómo lo echábamos de menos! Entonces empieza nuestra primera semana de curro, que, casualmente, nuestra jefa está de vacaciones y es la nueva compañera la que me enseña un poco en qué consistirá mi nuevo puesto. Muy maja ella, me cae bien desde el principio, me encanta cómo se organiza, cómo me cuenta y se ríe bastante, bien! También conozco por fin a la que va a ser la jefa de nuestra jefa👏. Aquí hay trama, porque hace dos años, cuando hicimos la “entrevista” para entrar a trabajar, fue con ella con la que hablamos, pero justo antes de venir ella se fue de Apukka, así que nunca la llegamos a conocer. Vino por aquí un par de veces el año pasado preguntando por nosotras porque quería conocernos, pero nunca coincidimos. Así que este año por fin nos conocimos y fue un match desde el primer segundo!! Ella sabía de nosotras por Marcos y tenía muchas ganas de conocernos, así que la presentación fue con abrazos de “¡por fin nos vemos las caras!”. Fue muy cercana y eso nos relajó bastante😊. Y menos mal, porque todo empezó a ser sospechoso cuando, el día que se tenía que incorporar nuestra jefa, no lo hizo. Se incorporaría al día siguiente al final… pero eso tampoco pasó, y esa misma tarde recibimos un mensaje: “¡¡Ha dimitido!!”. ¿¿What??😱😱 ¿¿Comoooor?? 😱😱
Así que el inicio de temporada resultó ser sin esos pilares que yo creía fundamentales para mí este año. Pero sobrevivimos, claro que sobrevivimos. Es verdad que la que es ahora nuestra jefa directa tiene doce mil cosas más que hacer en su oficina y no tenemos a nadie en el cleaning center que nos enseñe, ayude o apoye como yo esperaba y vi el año pasado, pero eso ha hecho que el equipo de supervisores nos unamos mucho más, que seamos equipo, y desde luego para mí son mi súper apoyo. Justo después de Amparita, of course, que la pobre se come todo mi estrés y ahí aguanta y me apoya como una campeona, recordándome cada día la suerte que tengo.❤️
Así que si queríamos vivir nuevas experiencias, desde luego lo estamos haciendo, aunque muchos días he pensado que igual esta no era necesaria, que vinimos aquí para hacer un trabajo de temporada y no implicarnos mucho… al final no lo hemos podido evitar, y ya hasta hemos hablado de la temporada que viene con nuestra jefa. Así que quizá es un poco pronto para asegurarlo y habrá que ver como continúan estos meses que quedan, pero todo apunta a que HBO nos renueva para una temporada mas.😊
Y las que queráis. Bien escrito. Dos abrazos.
ResponderEliminar